Max Louarn

Max es un joven francés nacido hace una veintena de años afincado en la española isla de Mallorca, en sus manos está uno de los mayores monopolios en la actualidad en cuanto a la importación de chips y flashcarts para consolas se refiere.

Su actividad comercial amparada por un gran vacío legal y por la inexistencia de cualquier atisbo de culpabilidad directa ha permitido a este afamado personaje de la scene crear todo un imperio.

Max importando directamente multitud de productos de los fabricantes chinos para su posterior distribución a lo largo y ancho de Europa.

Su producto estrella, las flashcarts para la consola >Nintendo DS< facilitan la ejecución de copias de seguridad en los dispositivos.


Otro de sus grandes éxitos comerciales son la distribución de chips específicos para la modificación de consolas de videojuego de salón como >PlayStation2< y >Wii<, al instalar dichos chips se permite ejecutar programas no oficiales y por tanto se habilitan multitud de posibilidades, poder ejecutar software casero o >homebrew< y también como en el caso de las flashcarts la ejecución de juegos copia.

El producto en sí no agrede ninguna ley, siendo el uso o maluso que le proporciones el usuario el que en todo caso pueda ser penado por la ley. Los chips que comercializan permiten al usuario que los adquiere modificar el comportamiento de su videoconsola para por ejemplo poder visualizar películas o vídeos en otro formato que el permitdo por la consola, originales o libres de pago como los que se pueden descargar desde YouTube, la instalación de los mismos en una consola de videojuegos suele invalidar la garantía de la misma, es como modificar el motor de tu coche o instalarle un nuevo alerón.

Si tomamos la comparación del coche, vender alerones para un Renault, para un Opel o para cualquier otra marca nunca puede considerarse delito. Su instalación si precisa de homologación oficial podría ser delictiva, pero la importación y distribución de los mismos nunca será delito.

Es por tanto un resquicio legal que parece que para bien o para mal no va a quedar inmutable en el tiempo, pues Nintendo ya ha comenzado a realizar diferentes acciones legales en diversos países, tales como E.E.U.U. y la propia Francia, por el momento este joven muchacho francés hacerse con un gran renombre el la scene mundial.

La empresa de Max Louarn

La tienda online Dividineo, propiedad de Max Louarn es con diferencia, el mayor distribuidor mundial de este tipo de periféricos, chips que según se ha hecho público son adquiridos a través de Supreme Factory, una distribuidora de los fabricantes de Hong Kong, y que según rumores también es propiedad de Max Louarn.

Nintendo contra Max Louarn

Nintendo y Sony han iniciado acciones legales contra Dividineo y ha conseguido entre otras grandes victorias el pago de una multa de 9,5 millones de dólares contra Dividineo USA por  la distribución de chips y sistemas de carga de juegos a través de disco duro para PS2, por su parte Nintendo ha conseguido la confiscación de más de 10.000 productos para >Wii< y DS de Supreme Factory.


¿A quien beneficia la existencia de estos chips?
Podríamos meditarlo mucho y establecer diversas hipótesis, pero la que más nos cuadra es... a la propia Nintendo.

La existencia de multitud de posibilidades tales como chips y flashcarts para un determinado sistema de juegos hace que se hable de él, que su ámbito de uso sea más extenso y que se venda más hardware.

En definitiva, Nintendo se acerca al objetivo de cualquier negocio, facturar más, la venta de consolas junto con los royalties, que cobra a todos aquellos que desarrollan juegos para sus consolas, antes de que salgan al mercado, se venda o no se venda el videojuego son sus únicas fuentes de ingreso.